Me gustaría tener una cajonera de madera de cerezo para guardar dentro los planetas. En la fila de arriba los más vistosos, como Júpiter y en la de abajo los que menos me atraen como Urano o Mercurio... que no por ser planetas le han de atraer obligatoriamente a uno.
Iría a verlos a menudo, como el niño que mira su album de cromos.
En los dias de tormenta los pondría a flotar en los cuartos de la casa: Júpiter brillando en la cocina y Saturno iluminando el baño. Se los enseñaría a mis amigos, que maravillados me preguntarian que "cómo los he conseguido".
Muy fácil diria yo... pues con mucha imaginación, un boligrafo y ... escribiendo!